Habitaciones

Lo que antes era un pequeño caserío navarro en pleno valle de Baztán-Bidasoa alberga hoy este típico y acogedor hotel de montaña que, aunque convenientemente restaurado, conserva fielmente su estructura original. El exterior refleja el tipismo de las viejas casonas rurales de antaño, y sus cinco habitaciones, decoradas con gusto y sencillez, elevan el confort a cotas insospechadas. Además de lo que se vislumbra a simple vista, nada más traspasar el umbral, son muchos los atractivos de Donamariako Benta. Sus interiores proclaman un gran interés por recuperar la tradición y el arte de la zona, y el espíritu inquieto de Elixabet, Imanol, Lorea y Haizea.

Consta de cinco alegres e íntimas habitaciones dobles decoradas con mobiliario antiguo, terrazas y todas ella con baño completo, TV y calefación central.
 
 
 
 

Salón de ocio y lectura con chimenea, biblioteca, televisión, juegos y un espacio para reuniones.

Pequeño comedor dedicado exclusivamente para desayunos.

Aparcamiento y jardín, garaje para motos y bicilcetas.